¿Tener glosofobia o hambre?
¿Qué sucedería si pasásemos hambre por no saber hablar en público? Quizá el miedo a hablar en público se haría más pequeño, ya que sería más grande el sufrimiento por no comer. Esta perspectiva puede ayudarnos a relativizar ese bloqueo inicial a la hora de afrontar la glosofobia.
Esta es una reflexión acerca de los puntos de dolor y placer a la hora de enfrentarnos a nuestros miedos, como puede ser el de hablar en público. Quizá esto nos ayude a tomar acción para quitarnos nuestras prótesis de disculpas y animarnos a superar barreras mentales.